A veces técnicas muy simples son los más poderosos. Cada mañana, el momento en que se despierta, anote tres cosas en este día que tenga que esperar. Si usted está teniendo dificultades para hacerlo, busque placeres muy simples, como: tener una taza de café o té, jugando con su mascota, experimentando un día soleado, leer o hablar con un amigo. Cada noche, al final de su día, anote tres cosas que estaban bien hoy. Puede ser que sean las cosas que estás agradecido, al igual que su salud, un amigo, o una comida. O se podría pensar de los aspectos más destacados en su día. Tal vez algo de suerte pasó o que recibió un cumplido.